Guardamos tu barco en nuestra nave propia en Sada, con transporte desde el mar incluido. No es un simple almacenaje: durante la estancia nos encargamos de la limpieza, las reparaciones necesarias, la puesta a punto y la patente al casco.
Las estancias son de 2 a 3 meses mínimo, pensadas para el invierno o períodos largos de desuso. Cuando quieras volver al mar, tu embarcación estará lista.